Archive for the ‘ Colombia ’ Category

El toreo es tortura; no es ni arte, ni cultura

Es principio de año está marcado en Colombia, tristemente por la variedad de ferias locales que componen nuestro supuesto ‘folklore’. En ciudades como Cali, Manizales y la misma Bogotá inicia la temporada taurina, en la que se reúnen pelmazos que no entienden nada pero quieren salir en las revistas de farándula, y otros tantos que consideran la tauramaquia como una actividad artística y cultural.

Cuesta creer que un acto de barbarie en contra de los animales pueda ser considerado un arte. Y peor aún, como una expresión cultural. Si la tauromaquia es una muestra de cultura, entonces pensaré que los que estábamos equivocados éramos nosotros, que no entendíamos a los guerrilleros y sus continuos baños de sangre.

Tan cultos ellos…

Que prohiban los corridas de toros. O mejor, que las dividan en dos partes; en la segunda, paran a los toreros y a los amantes de este arte’ rodeados de un grupo de toros. Y que los toros hagan su arte…

Si nadie quiere trabajar en tu empresa, es porque estás haciendo algo mal

En el transcurso del fin de semana pasado, se supo que Gerardo Martino había rechazado por segunda vez el ofrecimiento para dirigir la selección colombiana de fútbol de mayores. Aunque se habla de Néstro Pekerman, diera la impresión que de nuevo se va la posibilidad de contar con un técnico de jerarquía para guíar a la Selección Colombia en su camino al mundial Brasil 2014.


No deja de ser llamativo que, luego de 14 años sin asistir a un mundial, esta sea apenas le segunda vez que se busca un técnico de relevancia a nivel internacional para dirigir a una selección que cuenta con el apoyo de varios de los grupos económicos más importantes del país, y en reiteradas ocasiones del mismo gobierno. Llamativo también que en ámbas ocasiones las ofertas hayan sido rechazadas.

En Twitter hoy leí una versión según la cual Martino no había aceptado porque la Federación impuso como condición conocer la lista de convocados antes que saliera publicada a los medios de comunicación. Ojo, no hay fuentes, no estoy diciendo que sea verdad. Es solo un rumor. Grave. No sería raro, pues se sabe muy bien el tipo de personas que manejan la federación, y en general el tema del fútbol en Colombia.

Toda la vida nos ha tocado ver convocatorias sospechosas de jugadores que no parecen reunir los méritos para ser convocados. Casualmente, pasa con técnicos que generalmente han sido nombrados de manera sorprendente y llamativa. Porque hágamos memoria y veremos que no han habido técnicos cuya designación sea apoyada unanimemente por la opinión pública. Nuestros tecnicos generalmente son personas cercanas a la Federación, que logran una buena campaña en el torneo local o trabajando con las selecciones juveniles y que por lo tanto pueden ser manejados con facilidad por la federación. Hoy Meluk en su columna del El Tiempo hablaba del susto que le daba que la federación se decidiera por algún técnico cuya experiencia internacional pueda ser su origen venezolano, un campeonato logrado en Perú o Bolivia o haber dirigido la siempre competitiva selección de Panamá. Me parece que ya están tratando de mover la corriente hacia las aguas más turbias (?). Esa película ya la hemos visto varias veces.

Lo que toda esta situación deja es que el hecho que técnicos de la trayectoria, experiencia y conocimientos de Marcelo Bielsa y Gerardo Martino hayan rechazado ofertas para dirigir la Selección Colombia habla a las claras de lo poco atractivo que es nuestro fútbol y nuestras instituciones deportivas como lugar para llevar a cabo un proyecto, pues desafortunadamente se caracterizan por la desorganización, la improvisación y los intereses ocultos que un técnico extranjero no está dispuesto a aguantar, a diferencia de los locales. La federación colombiana de fútbol no es un lugar atractivo para trabajar para un no-mediocre, y así será dificil que nuestro fútbol algún día progrese.

 

 

La Calle 26, #simbólicamente

A pesar de estar evidentemente inconclusa, el próximo Viernes 30 de Diciembre será entregada la Calle 26 en Bogotá, vía que ha estado en el foco del huracán por los atrasos en su ejecución y la corrupción que ha rodeado su ejecución.

La fecha coincide con el último día de funciones de la alcaldeza encargada de Bogotá, Clara López, quien dará paso a Gustavo Petro, elegido en las elecciones realizadas algunos meses atrás. La alcadeza, quien fue designada para reemplazar a Samuel Moreno, encarcelado actualmente por sus escándalos de corrupción durante su nefasto mandato, ha aprovechado la ocasión para acumular un interesante caudal político, tanto a manera personal como a nivel partido.

Para un político, lo mejor que puede pasar es que su antecesor tenga una pésima imagen y haya realizado una muy mala gestión, pues en la ciudadanía queda la imagen de que el reemplazante es un salvador. Se me ocurre el círculo vicioso de la Argentina, donde siempre después de las crisis aparece un ‘caudillo’ que salva al país (Néstror Kichner) y otros que aprovechan las mijagas que deja ese supuesto caudillo (Cristina Fernández de Kichner). En este caso, tomar el poder permitió a López posicionarse como una excelente alcaldeza luego de la escandalosa salida de Samuel, lo que a su vez permitió que antes de lo esperado el Polo pudiera ‘limpiar’ su imagen ante la ciudadanía. Una encuesta realizada hace una semana por Gallup indica que la corta gestión de la actual alcaldeza tiene un 72% de aprobación entre los bogotanos.

Al beneficio de una situación de “peor no se puede estar”, se suma el ‘autobombo’ que la alcaldeza se está dando, como por ejemplo imprimiendo constantemente separatas que envía dentro de los diarios de mjayor circulación local en los cuales muestra avances de su gestión, como por ejemplo el anuncio de la construcción de la primera línea del metro, tema que tiene más de cuatro años de vigencia. La alcaldeza ha sabido recoger las mijagas que han quedado sobrando por ahí, lo que, como ya se vio, le permitió ampliar su capital político.

Ahora, a punto de irse de la alcaldía hará una entrega simbólica de la Calle 26, una de las avenidas más importantes y emblemáticas de Bogotá, a pesar que no está ni cerca de estar completa. En efecto, diarios como El Tiempo y Publimetro hicieron hincapié en la situación de la obra, mostrando los evidentes retrasos en sectores como el parque bicentenario, el deprimido del concejo, los parqueaderos para los buses de Transmilenio y la falta de conexión entre el portal del sistema masivo de transporte y el Aeropuerto ElDorado. Eso a la señora López no le importa, pues al fin y al cabo la memoria colectiva bogotana, casquivana como pocas, se quedará con que en tampoco tiempo “antes es mucho lo que hizo”.

Fue muy inteligente la alcaldeza, acumulando caudal político para ella y salvando a su Partido. No se me haría raro que en 4 años, cuando se esté terminando el periodo de gobierno de Petro, aparezca esta señora como una de las más firmes candidatas para hacerse al segundo cargo de mayor importancia del país, todo gracias a un mandato corto sustentado en la sensación de que ya nada podía estar peor.

 

Servidor público, por el pueblo ó por la plata?

Juan Manuel Corzo, presidente actual del Senado y abonado a las noticias infames de nuestro país, constante y cínicamente busca la manera de lograr incrementar sus beneficios y los de la institución que representa. Hace poco se quejó porque su sueldo, más de 30 veces superior al salario mínimo decretado en el país, no le alcanzaba para la gasolina de sus carros. Ahora lidera peticiones para la renovación de los automotores de los congresistas.

Tomada de El Tiempo

A la luz de los hechos, no deja de ser descarado. Pero claro, resulta que mientras más uno gana, más uno gasta, así que, aunque para cualquier peatón los sueldos y beneficios de un congresista son exhorbitantes, para ellos, por su estilo de vida, es apenas lo adecuado.

Hasta acá pareciera que les estoy dando la razón a los descarados congresistas, que para colmo casi nunca asisten a las sesiones parlamentarias. Pero no (?). El estilo de vida que ellos manejan es el que terminan adquiriendo por sus niveles de ingresos. Y esos elevadísimos niveles de ingresos son los que al fin y al cabo la sociedad les está financiando. Por su comportamiento, y por el orden de importancia que le dan a los temas con los que diariamente tienen que tratar, da la impresión que el objetivo último que siguen nuestros congresistas es el de hacerse ricos y poder sostener un elevado nivel de vida, en cambio de en realidad cumplir su función de ser representantes de toda la sociedad y proponer normas que mejoren su calidad de vida.

Por eso creo que se debe ajustar el salario y los beneficios que se les otorga, de tal forma que se pueda asegurar que asumen su cargo más por su deseo de contribuir al país que por el dinero. El congresista que en realidad quiera aportar a la sociedad no debe requerir un salario alto, y el que busca ‘taparse en plata’ no se lanzará a un puesto que económicamente no le saldrá atractivo. Obvio, entiendo que en varios casos los congresistas son personas muy reconocidas en el ámbito profesional, por lo que el tiempo que dedican a legislar les implica un costo de oportunidad por no ejercer su profesión en el sector privado, pero se debe buscar asignar salarios que cubran tal diferencia y además garantizar el compromiso ciudadano de estas personas.

De tal manera, se garantizará que las personas que ocupen estos cargos realmente tengan vocación por lo que hacen, cumplan de una mejor manera su función y al mismo tiempo se ahorrarán importantes dineros públicos que se pueden destinar a cubrir otras necesidades más urgentes y más relevantes para nuestro país.

 

Limosna obligatoria, y con prima navideña. Si no, ácido a la cara

El fin de semana pasado, un jóven de apenas 22 años fue atacado por un indigente, quien le arrojó ácido a su cara por no haberle dado una moneda. El jóven obviamente enfrenta secuelas físicas y psicológicas para toda su vida, mientras que el agresor en el mejor de los casos recibirá una condena de 18 meses.

Es indignante la situación ocurrida y en general la situación en la que le toca vivir al ciudadano normal. Ahora resulta que si no accedemos a dar una moneda, podemos ser atacados con ácido, apuñalados o asesinados. Bogotá se ha convertido en una guarida para este tipo de hampones, quienes literalmente deciden sobre la vida de los demás y sobre el funcionamiento de la ciudad a su antojo.

A mi juicio, en parte esta situación es generada por una política laxa de las últimas administraciones distritales con respecto a la ocupación del espacio público, lo que ha incrementado la presencia de vendedores ambulantes, indigentes y ladrones; pero principalmente, es generada por la falta de castigos ejemplarizantes, que fomentan este tipo de comportamientos fuera de la ley.

No entiendo qué aporte puede dar una persona que ataca con ácido a otra a la sociedad, ni el aporte de un ladrón o de un político corrupto. Peor aún, además de no sumar, restan y generan problemas a la comunidad. Por eso creo que se debe modificar la normativa penal en nuestro país, por una que realmente castigue a quienes, como este tipo de personas, generan problemas y hacen retroceder al colectivo.

Una persona como esta no debería estar en la calle, es un verdadero peligro para la sociedad. Para todos aquellos que trabajan honestamente, sin atentar contra los demás. Es inconcebible que un país con los indices de delincuencia y violencia como el nuestro imponga penas tan laxas, que en cambio de ser restrictivas y ejemplarizantes, incentivan el delito.

Un ladrón, antes de robar a alguien; o un indigente, antes de echarle ácido a quien no le dio una moneda, debería saber que posiblemente ese sea su último acto en libertad. O en la vida.

 

Políticos ignorantes, decisiones inviables

Desafortunadamente, en la mayoría de los casos los políticos en Colombia representan de fondo las mismas ideas y los mismos intereses de toda la vida. Casi que tienen asegurado su acceso al poder, generalmente gracias a pertener a una estirpe política arraigada y a proponer cambios irrealizables a los incautos votantes, quienes muchas veces pecamos además de desinteresados. Mejor dicho, nuestro status quo es un caldo de cultivo para la situación económica, política y social en la que vivimos.

Increíblemente, hay casos en que los políticos se superan a sí mismos, y en busca de quedar bien con la población y con los grupos de poder, proponen o deciden, desde la total ignorancia, todo tipo de soluciones irrealizables a la variedad de problemas que nos aquejan. Pero aún, a veces se inventan los problemas con sus descabelladas propuestas.

Así fue como la semana pasada, el alcalde electo de Bogotá, demostrando su total desconocimiento en temas gerenciales y de gestión, anunció que fusionaría todas las entidades prestadoras de servicio público del distrito, lo que irremediablemente generó estragos en el mercado accionario local, en el cual tranzan algunas de tales empresas. Esta situación se suma a la propuesta de reabrir el Hospital San Juan de Dios, inviable por los altos costos que implica (similar al de una línea de Metro)

Pero lo de Petro no es único caso que llama la atención. Resulta que, queriendo  homenajear a un líder histórico de su colectividad, el nuevo presidente del Partido Liberal, respaldado por sus corpatidarios, sometieron a votación un proyecto de ley que busca cambiar el nombre del Aeropuerto El Dorado por el de Luis Carlos Galán. Abruma la ignorancia y la ligereza con la que los supuestos ‘padres de la patria’ toman decisiones, sin considerar los áspectos técnicos y fiscales de su propuesta.

Por un lado, El Dorado es el principal aeropuerto de Colombia, y principal puerto de entrada de visitantes al país. El Dorado además representa, a nivel internacional, una leyenda que habla de la riqueza de recursos naturales con las que cuenta nuestro país. Es más, también representa esa capacidad de explicar hechos con leyendas, leyenda que le ha dado la vuelta al mundo.

Por el otro, cambiar el nombre a un aeropuerto de tal importancia (principal aeropuerto de carga de Latinoamerica y tercero de pasajeros) implica altos costos de señalética, propaganda a nivel regional, nacional e internacional, cambio en las cartas de navegación y hasta posiblemente cambiar el código IATA/ICAO.

Abogo por que el proyecto de ley del señor Gaviria no pase en el Congreso, y que los ciudadanos sepamos aprovechar el beneficio de una democracia que nos permite decidir quién nos representa y quién toma nuestras decisiones. Beneficio que por el momento pareciera no hemos sabido aprovechar.

 

El desafío de @Lan_co en su ingreso al mercado colombiano

El pasado día Lunes, la marca AIRES dio paso al ingreso oficial de LAN al mercado colombiano. Ingreso como jugadora local, pues la aerolínea ya venía ofreciendo vuelos desde diferentes ciudades de Colombia a destinos como Miami, Quito, Lima y Santiago.

La aerolínea chilena ingresa un país que, a diferencia de los otros tres en los que ya opera (Argentina, Ecuador y Perú), tiene un mercado aeronáutico ya consolidado, con una amplia y variada oferta de parte de aerolíneas de la talla de Avianca y Copa, además de jugadores regionales como ADA, Easyfly y de planes de nuevos ingresos al mercado como Viva Colombia. Claro, en Argentina existía un monopolio de parte de la ineficiente Aerolíneas Argentinas, mientras que en Perú y en Ecuador no existía la imagen de aerolínea de bandera, y los mercados no contaban con una oferta destacada.

A pesar de la situación expuesta del mercado colombiano, creo que inicialmente LAN tiene el compromiso y el desafío de, antes que diferenciarse de los competidores locales, diferenciarse de su predecesora, AIRES. La aerolínea regional desaparece, y deja a LAN con el lastre de una regular imagen, generada principalmente por continuos retrasos, incumplimientos y una mala situación financiera, y castigada aún más a partir del accidente sufrido en San Andrés en Agosto de 2.010.

Por eso, en esta primera étapa la estrategia debería ser presentarse ante este nuevo público como la aerolínea de relevancia latinoamericana que es, caracterizada por el buen servicio, puntuabilidad y confianza. Al fin y al cabo se trata de la aerolínea con la mayor red de rutas de la región, con importantes conexiones a otros continentes como Europa y Oceanía, y miembro principal de Oneworld, con todos los beneficios que esto le puede generar a sus viajeros.

Lograr entonces que en la mente del público la aerolínea se posicione como LAN y no como la sucesora de AIRES, con el efecto negativo que esto pueda traer, es el principal desafío en cuanto a comunicación que debe enfrentar. Para esto, es importante entender la idiosincrasia y las características de un mercado tan particular, y si se me permite la palabra, ‘educado’, sabiendo qué parte de su estrategia utilizada en Chile y en los otros mercados se puede extender a Colombia, pero también qué parte se debe adaptar.

Dejo un ejemplo: El servicio al cliente, tan diferente entre Colombia y Chile. Ya he escuchado comentarios de la arrogancia y el mal trato (para el estándar colombiano) del call center de LAN, que ahora atiende desde Chile. Reitero que a mi parecer este tipo de cosas devuelven a la mente de los consumidores la imagen de AIRES y sus problemas, lo que insisto, es poco beneficioso para el ingreso de LAN al mercado.

Confiando entonces en que lograran ajustar su estrategia y este tipo de pequeños detalles, espero que el trajinar de LAN en Colombia sea exitoso, pues sin duda los beneficiados seremos los consumidores, que podremos disponer de los servicios de verdaderas aerolíneas de talla mundial.

PD: A quienes les gusta el tema de aviación comercial en Colombia, recomiendo seguir el foro de ‘Infraestructura aeroportuaria’ de Skyscraper city: http://www.skyscrapercity.com/forumdisplay.php?f=1888, del cual saco bastante información para los post del tema que he publicado.